Espiritualidad

– LA SIERVA DE MARIA ES:

  • CONTEMPLATIVA EN LA ACCIÓN
  • ABANDONADA EN LA DIVINA PROVIDENCIA
  • COOPERADORA CON CRISTO Y MARÍA EN LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS

La espiritualidad de las Siervas de María, está basada desde los orígenes de la Fundación en tres rasgos específicos que nos caracterizan: contemplativas en la acción, abandonadas en la Providencia y cooperadoras con Cristo y María en la Salvación de las almas.

Se distinguen por  un profundo amor filial a María, Maestra de la vida humilde y escondida con Cristo en Dios que traducirá en alabanza filial y en fiel imitación de sus virtudes.

María, en su advocación “Salud  de los Enfermos”, es Patrona principal de la Congregación. Junto con María, velan por la obra y vida del Instituto dos patronos singulares: San José , Patrono de la Iglesia y San Juan Bautista, el Precursor del Masías.

Ancladas en estos sólidos pilares y  apoyadas firmemente en una intensa vida de oración, alimentada en la eucaristía la liturgia y los sacramentos, la Sierva de María, encontra la fuerza necesaria para desempeñar su ministerio de caridad. Así  le resulta fácil asistir a los enfermos cada día, amándoles y prodigándoles todo el amor, la fe y esperanza que necesitan.

“Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis hermanos, conmigo lo hicisteis”

Desde esta afirmación pronunciada por el mismo  Hijo de Dios, para todo cristiano el “enfermo” es imagen visible de Cristo doliente,  es a Él a quien la Sierva de María, sirve en su persona. Con esta preciosa visión de fe y comprometida realidad, la Congregación escribe en sus Constituciones:

Estimaremos en su profundo valor la misión que la Iglesia nos ha confiado:

  • Atender con nuestra caridad a los enfermos
  • Ser portadoras del amor efectivo y sublime  con que Dios los ama
  • Sin distinción de clase social, de raza, religión o enfermedad y sin más preferencia que la mayor necesidad de los asistidos.
  • Les prodigaremos un cuidado solícito de misericordia, comprensión y entrega, para que ellos, a su vez, puedan descubrir en toda Sierva de María, a Jesús mismo, visitando y curando a los enfermos.

La Sierva de María, intenta ver   en  el hombre enfermo, al gran marginado, al gran abandonado, al excluido, al “extranjero” de nuestros días. Y lo ama en sí mismo, como a su prójimo, como al necesitado de atención, de amor, de aceptación de su deplorable situación.

La Sierva, le prodiga ese amor: Un amor humano que nace y se enraíza en un amor divino. Por eso, acoge y responde a este clamor  sufrido y mendigo:

“Yo, dice Cristo místicamente personificado en la humanidad doliente, estaba enfermo y me visitasteis”   (Mt. 25, 26)

La Sierva de María, está, sabe estar, “acompañando la dura soledad del enfermo”, prodigándole una doble sanación y otorgándole la más eficaz medicina: la acogida (o compañía) y el amor.






 

Un comentario en “Espiritualidad

  1. Querida Elba: un saludo ante todo con los mejores deseos de gracia para ti. Me alegran tus grandes deseos de entrega y servicio pero siento decirte que en nuestra Congregación no podrías ingresar dados varios factores que lo impiden: la edad, el ser casada…Sí puedes colaborar como voluntaria. Comunica con la congregación ahí en Argentina. Abre la Web que tenemos casas en varias ciudades.
    Que Dios te bendiga y acompañe.

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